jueves, 7 de abril de 2016

RUT



En Belén de Judá vivía la familia de Elimelec, su mujer Noemí y sus dos hijos Malon y Quilion. En Belén hubo una gran sequía que provocó hambre en el pueblo. Elimelec y Rut decidieron emigrar a la tierra de Moab. 

                                         
Al poco tiempo de vivir en Moab Elimelec murió y Rut se quedó sola con sus dos hijos. Sus hijos se casaron con mujeres Moabitas, pero unos diez años después sus dos hijos se mueren. 
Que tristeza la de Noemí, extranjera en la tierra de Moab, viuda, y ahora sus hijos habían muerto. Solo le quedaba la compañía de sus dos nueras, Orfa y Rut. 
Un día Noemí habló con sus dos nueras: "Quiero regresar a mi tierra, con mi familia, vosotras deberíais hacer lo mismo, volver con vuestras familias.". Sus nueras se abrazaron a Noemí, "No queremos dejarte", dijeron a Noemí. "Yo estaré bien" les respondió su suegra. Entonces Orfa decidió regresar a su casa con su familia, pero Rut no quiso dejar a su suegra "Yo iré contigo, ahora mi familia eres tu, tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios" Rut y Noemí emprendieron su viaje rumbo a Belén.



El viaje fue largo, Noemí estaba contenta porque su nuera Rut la acompañaba en un duro camino de vuelta a casa. Cuando llegaron a Belén toda la familia las recibió con mucha alegría.


Rut decidió que debería de hacer algún trabajo, era la época de recoger las cosechas y  Rut iba detrás de los espigadores recogiendo lo que éstos dejaban en el suelo. Era una costumbre habitual dejar cebada o trigo en el suelo para que las familias mas pobres tuvieran que comer.



El propietario del campo, un hombre bueno llamado Booz, un día se dio cuenta de la presencia de Rut y preguntó quien era aquella mujer. Los trabajadores le contaron que era la nuera de Noemí y que habían vuelto de Moab tras quedarse viudas.
Booz era pariente de Elimelec, el marido de Noemí. Booz se acercó a Rut para hablar con ella. Booz fue muy amable con Rut, "Puedes recoger de mis campos cuanto quieres, no necesitarás ir a otros campos. Les diré a mis trabajadores que no te molesten".
Booz incluso la invitó a comer y beber con sus trabajadores. Rut estaba sorprendida del buen trato recibido y le hizo una pregunta a Booz "¿Por qué está siendo usted tan bueno conmigo si no me conoce?
Booz le respondió:Yo sé quien eres Rut, moabita y conozco lo que has hecho por Noemí, has dejado a tu familia por no abandonar a tu suegra y veniste a una tierra que no es la tuya y ahora te estás ocupando de mantenerla. Que Dios te recompense tu bondad con Noemí.

Cuando Rut llegó a su casa con todo la comida recogida Noemí se alegró mucho de que por fin tuvieran algo para comer. También se alegró mucho de que Rut estuviera espigando en los campos de Booz, él era su pariente y sabía que era un buen hombre. Rut continuó por un tiempo recogiendo espigas de trigo y de cebada en los campos de Booz.


Booz se enamoró de Rut y quiso casarse con ella. Según las costumbres de Israel cuando una mujer se quedaba viuda el familiar de su marido que fuera mas próximo tenía derecho a casarse con ella. Y había un pariente mas cercano así que Booz tuvo que esperar a este pariente renunciara. Booz compró las tierras de Elimelec y pudo casarse por fin con Rut. 

Rut y Booz tuvieron y hijo al que le pusieron de nombre Obed. Obed fue abuelo del rey David.
Esta historia bíblica nos enseña que Rut, quien no era una mujer del pueblo de Dios fue buena con Noemí y decidió seguir a Noemí y seguir también al Dios de Noemí. Dios honró a Rut puesto que de su descendencia nació Jesús. La decisión de Rut marcó la historia de la humanidad.

Nuestras decisiones también pueden cambiar la historia, por ello debemos muy bien decidir como decidimos, siempre debemos decidir obedecer a Dios.













                                                                                                 


































































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