sábado, 31 de mayo de 2014

LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN MARÍA


Son los sufrimientos más intensos de la Virgen María en la tierra.

PRIMER DOLOR: PROFECÍA DE SIMEÓN

Según la ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor ya que Él era primogénito y varón; ofrecieron en sacrificio dos tórtolas o pichones. Allí estaba un hombre justo y piadoso llamado Simeón, al cual le había sido revelado por el Espíritu Santo, que antes de morir vería a Jesús, nuestro Salvador. Simeón advirtió a María que tendría muchos sufrimientos por ser la Madre del Maestro con estas palabras: "Mira, este niño está destinado para ruina y resurrección de muchos en Israel y para ser el blanco de la contradicción; lo que será para tí misma una espada que traspasará tu alma a fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos".

SEGUNDO DOLOR: LA HUÍDA A EGIPTO

Estando en Belén, un ángel se le apareció en sueños a José y le dijo que, junto a María y Jesús, huyera a Egipto porque el rey Herodes estaba buscando al Niño para matarlo. Allí permanecieron hasta que se enteraron de la muerte del rey.

TERCER DOLOR: JESÚS PERDIDO EN EL TEMPLO

Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Y cuando Él tuvo doce años, subieron a la fiesta como era su costumbre. Pasados aquellos días, al regresar, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtieran. Pensando que iba en la caravana, anduvieron una jornada buscándolo entre sus parientes y conocidos; pero, al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca. Al cabo de tres días lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándoles y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían estaban asombrados de su sabiduría y de sus respuestas. Al verlo se maravillaron y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira cómo tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando”. Y él les dijo: “¿Por qué me buscabais? ¿no sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?” Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio (Lc 2, 41-50).

CUARTO DOLOR: MARÍA ENCUENTRA A SU HIJO CAMINO DEL CALVARIO

Levantándose Jesús de su primera caída, es cuando tiene lugar el encuentro con su madre, María.
Con mucho amor, se miran los dos; entonces, el corazón y el alma de la Virgen quedan llenos de amargura por el intenso sufrimiento que está pasando su hijo.

QUINTO DOLOR: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Estaban de pie junto a la Cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y María Magdalena. Viendo Jesús a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su Madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la tomó consigo. Después de esto, sabiendo Jesús que todo se había consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo: “Tengo sed”. Había allí un vaso lleno de vinagre; y atando a una rama de hisopo una esponja empapada en el vinagre, se la acercaron a la boca. Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: “Todo está consumado”. E inclinado la cabeza, entregó el espíritu (Jn 19, 25-30).

SEXTO DOLOR: JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ Y ENTREGADO A SU MADRE

"Al atardecer, como era la... víspera del sábado, vino José de Arimatea... y con valentía se llegó hasta Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto y, llamando al centurión, le preguntó si ya había muerto. Al asegurarse por el centurión, entregó el cuerpo a José. Este compró una sábana; lo bajó y lo envolvió en la sábana, lo puso en un sepulcro que estaba excavado en la roca y rodó una piedra a la puerta del sepulcro" (Mc 15, 42-46).

SÉPTIMO DOLOR: DAN SEPULTURA AL CUERPO DE JESÚS

José de Arimatea y Nicodemo tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron con lienzos y aromas, según la costumbre de los judíos. Luego enterraron a Jesús en un sepulcro donde nadie antes, había sido enterrado.

viernes, 30 de mayo de 2014

jueves, 29 de mayo de 2014

LA PESCA MILAGROSA. Cita bíblica

Lucas 5, 4-7
Un día estaba Jesús a orillas del lago de Genesaret,y la gente lo apretujaba para escuchar el mensaje de Dios. Entonces vio dos barcas que los pescadores habían dejado en la playa mientras lavaban las redes. Subió a una de las barcas, que pertenecía a Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó, y enseñaba a la gente desde la barca.
Cuando acabó de hablar, le dijo a Simón:
—Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar.
—Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón—. Pero como tú me lo mandas, echaré las redes.
Así lo hicieron, y recogieron una cantidad tan grande de peces que las redes se les rompían. Entonces llamaron por señas a sus compañeros de la otra barca para que los ayudaran. Ellos se acercaron y llenaron tanto las dos barcas que comenzaron a hundirse.
Al ver esto, Simón Pedro sorprendido cayó de rodillas delante de Jesús.
Jesús le dijo a Simón: —No temas; desde ahora serás pescador de hombres. 
Así que llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, siguieron a Jesús.






Imágenes: Editorial Everest.

PARÁBOLA DEL BUEN PASTOR. Cita bíblica.







¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada?  Y si llega a encontrarla, os aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así también, vuestro Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños.

Mateo 18, 12-14

Imágenes: Editorial Everest.

miércoles, 28 de mayo de 2014

SÍMBOLOS, TEMPLOS Y LIBROS SAGRADOS DE LAS PRINCIPALES RELIGIONES





Estamos conociendo otras religiones. Hoy observaremos imágenes e intentaremos poner nombre oralmente para posteriormente relacionar con su religión correspondiente. ¿Te atreves? ¡Es muy sencillo!





 




















martes, 27 de mayo de 2014

lunes, 26 de mayo de 2014

El papa rezando en el muro de la verguenza

El Papa sé para a rezar en uno de los muchos muros de la vergüenza que hay por el mundo: el muro que separa Belén, Palestina e Israel. Hay muchos dibujos en ese muro y muchas palabras sobre ellos. Hoy el Papa sabe que en ese muro hay que rezar.

LOS DIEZ LEPROSOS. CURACIÓN.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 17, 11-19

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
-- Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.
Al verlos, les dijo:
-- Id a presentaros a los sacerdotes.
Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo:
-- ¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?
Y le dijo:
-- Levántate, vete; tu fe te ha salvado.



Imágenes: Editorial Everest.